DEVILMAN crybaby


Dirección: Masaaki Yuasa

Escritor: Ichiro Okouchi

10 episodios de 25 minutos



Esta serie de anime es una adaptación del manga Devilman de Go Nagai disponible para su transmisión mundial en Netflix. La serie es protagonizada por Akira, un joven bondadoso y empático, el adjetivo crybaby haría referencia a la empatía y el sufrimiento que siente este personaje por el sufrimiento ajeno y los males del mundo.


Otro de los protagonistas, Ryo, que es lo contrario a Akira, adepto a la ley del más fuerte, le pide que lo acompañe al Sabat Negro, una fiesta popular en Tokio, donde proliferan las drogas y el sexo exhibicionista. Ryo afirma que los demonios suelen aparecerse en este tipo de ambientes y cuando los demonios en cuestión aparecen, Ryo pone a Akira en la situación en que si no se fusiona con uno de estos perdería la vida, de esta manera se transforma en un demonio con corazón humano, un devilman, un punto medio entre ambos.


El título de la serie hace referencia a esta fusión, tema importante siendo la diferencia entre humanos y demonios fundamental, en varios momentos hacen hincapié en el origen común de ambos, que en el universo bíblico ya estaría presente en el mito de Lilith y de los ángeles que se revelaron y se unieron a la legión de Satanás. La serie está colmada de referencias bíblicas y pone en el centro la disputa del bien y el mal, del poder que corrompe y del pecado en general. Hay además constantes referencias a la religión judeocristiana, números, cuadros, símbolos famosos, haciendo imposible desmarcar a la serie de esta visión mítica religiosa.


El demonio con el que se fusiona Akira, Amón, aparece en el Lemegeton Clavicula Salomonis, en el apartado de Ars Goetia, una enciclopedia de demonios datado en el siglo XVII. En este libro se describiría el grado jerárquico de estos seres, siendo Amón el séptimo y considerado un campeón al tener a su disposición cuarenta legiones de demonios. En la serie Akira se mete en problemas ya que al fusionarse con Amón le quitaría el amante a Sirene, un demonio con aspecto de mujer y ave de rapiña asociada a las sirenas.


De esto último se desprende el tema del amor, del cual es difícil hablar sin caer en el cliché, también es central en esta serie. Nos presentan tanto el lado más oscuro de este, teñido por la posesión, la manipulación, la obsesión, los celos y la envidia. Así como nos muestran al lado más puro, sacrificado, altruista y desinteresado de este, siendo interesante que, en ambos casos, tantos hombres como demonios pueden sentirlo y dejarse llevar para bien o para mal por sus pasiones. De hecho, la existencia misma de los devilman, no hace más que recalcar que lucha de ambos no tiene mucho sentido cuando esencialmente no son tan diferentes.


Respecto a lo anterior, es justamente la diferencia otro de los temas centrales, siendo sobre todo la raza humana la que ya buscaba constantemente diferencias entre ellos, incluso antes de la aparición de devilmans y demonios. La serie nos va mostrando esto y gradualmente otras depravaciones y excesos de los habitantes de la ciudad, partiendo por lo más normalizado en nuestros tiempos, como serían las fiestas, las sustancias alucinógenas, la sobreexposición del cuerpo, escenas explicitas de sexo heterosexual, homosexual y de onanismo para ir avanzando en situaciones consideradas más graves o prohibidas como asesinatos, torturas, perversiones, linchamiento y canibalismo.

Parece una cita a Sodoma y Gomorra o la Torre de Babel donde los hombres llegaron al extremo de lo tabú, de lo prohibido, ya que no es solo una exposición de todo lo anterior o una guerra entre dos seres con un mismo origen, sino que también que hay una abstracta e implícita intervención divina en ocasiones importantes señalándonos que no es una serie que se desarrolle en un mundo sin dios o sin una moral.


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